masaje caracoles

Masaje con caracoles y conchas marinas

Esta técnica terapéutica constituye una de las tantas variedades del masaje relajante y antiestrés. El efecto sanador y fresco del masaje con conchas y caracoles le otorgan a cada zona tratada nueva vitalidad.

 

Tipos de caracolas recomendadas

 

Se recomienda utilizar conchas:

 

  • Jacobeas o de peregrino: son blanquecinas con forma abanicada y sus partes se unen en forma cóncava.
  • De caracol: poseen varios tamaños y texturas externas.
  • Tigre: son casi redondas y lisas.

 

Cada una de ellas posee una función y colocación específica sobre el paciente al momento de realizar el procedimiento.

 

Procedimiento

 

Para realizar esta terapia el especialista:

 

  1. Incorpora una música relajante de fondo con sonidos asociados al mar, para brindar un ambiente relajante.
  2. Calienta previamente las conchas del mar para ampliar su efecto.
  3. Las coloca en puntos energéticos específicos, mientras el paciente está en posición horizontal recibiendo un suave y placentero masaje. Además, incluye sobre los oídos las caracolas tipo tigre para amplificar las tonadas de ambientación.
  4. Realiza el recorrido corporal con los caracoles, siguiendo la alineación de los centros energéticos, ejerciendo distintas presiones y movimientos. Se incorpora algún aceite esencial o terapéutico en pro de optimizar los beneficios de esta técnica.
  5. Al mismo tiempo, la persona tratada deberá permanecer tranquilo, con los ojos cerrados y realizando respiraciones calmadas.
  6. Boca abajo, usa los caracoles tigre para recorrer la columna vertebral, la zona del cuello y trapecios.
  7. Recorre ambas manos realizando suaves movimientos, dejándolas por un largo tiempo durante la sesión.
  8. Boca arriba, aplica mascarillas en cara, cuello y escote con la ayuda de un caracol. Ubicará las jacobeas en ojos, oídos y entre las cejas. Al mismo tiempo activará los distintos ganglios linfáticos.

 

Aportes

 

  • Relajación muscular: se obtiene debido a la fricción realizada con las caracolas.
  • Reducción de contracturas: la variación de presiones manuales ejercidas en el cuerpo funciona para relajar músculos y desinflamar nervios, tendones y demás componentes del sistema conectivo.
  • Deleite musical: el efecto sonoro marino en sí mismo, evoca tranquilidad y transporta al mar. Esto ejerce un efecto sedante y sanador del sistema nervioso sumado al paso de las conchas por el cuerpo.
  • Estimulación del flujo energético: la composición de estos instrumentos del mar combinado con la acción manual activa, incrementa el flujo circulatorio del paciente. También equilibra cada “punto gatillo” a través del calor que se emana. Esto a su vez para armonizar tu mente, cuerpo, espíritu y energía.
  • Mejoramiento del sistema linfático: al activar la circulación los movimientos y los nácares optimizan el flujo de sangre a través del organismo.
  • Suavizante de la piel: los iones de calcio que poseen mejora la apariencia de la piel, revitalizando tono, brillo, tesura y suavidad. Además de eliminar las células muertas.

 

Para tomar en cuenta debe:

 

  • Considerar este proceso como complementario para sanar o aliviar dolencias físicas y malestares espirituales. Por lo cual, debe ir acompañado de un tratamiento natural para restablecer el equilibrio y bienestar.
  • Consultar con su médico o especialista antes de someterse a esta técnica. Sobre todo si padece de alguna afección o sensibilidad cutánea y si se encuentra en etapa de gestación.