masajes reductores kobido

Masajes reductores y Kobido con sus atributos

Los masajes reductores son de los más investigados y comentados en foros y diversos programas de televisión. Es también uno de los más famosos y solicitados en las salas que brindan este servicio. De hecho funciona perfectamente en personas que desean reducir tallas. Ya que elimina la grasa que se localiza y acumula en algunas regiones del cuerpo. Este tratamiento táctil nos da como resultado una silueta mejorada y con más estética.

Algunos pacientes desean aplicarlo con mayor intensidad. Ayudando a reducir la celulitis y combatiendo su aparición en las zonas que se localice.

Los productos que se utilizan al darlo son aceites que drenen, vapor, arcilla, fango de algas y geles.

Las zonas donde más se aplican estos masajes son los brazos, las caderas, el abdomen y las piernas.

Hay que tener claro que el masaje reductor se tiene que aplicar con fuerza y haciendo presión en las áreas que tienen acumulación de grasa indeseada. Al haber frotamiento de esta grasa se produce calor, lo que permite disolver este tejido y desaparecerlo.

Otra de las ventajas de realizar este masaje es que incrementa el flujo sanguíneo y ayuda al metabolismo local. Lo que a su vez reabsorbe grasa y complementa el consumo de calorías.

 

El masaje japonés Kobido

Para las personas que quieren tener un rostro más joven y obtener beneficios particulares para la salud por medio del masaje. Esta información tal vez le interese.

Este método ha sido perfeccionado desde hace más de 200 años atrás por los japoneses. Pertenece a la gama de masajes conocida como Anma, utilizado en la medicina tradicional de este país.

Ellos aseguran que la belleza no solo tiene que ser exterior. Más bien, el organismo tiene que estar en perfecto funcionamiento para que la combinación de salud física, emocional y espiritual, refleje una belleza verdadera.

Habiendo dicho esto es fácil citar los beneficios que esta terapia otorga al paciente. Por ejemplo, previene arrugas, mejora la distribución en el rostro, relajándolo y destensándolo. Combate las manchas que aparecen con la edad y equilibra los sentidos, poniéndolos en perfecta sintonía.

Su duración aproximada es de 30 minutos y se recomienda hacérsela una vez por semana si se desean alcanzar resultados buenos.

Sus cuatro fases:

1: Se aplica un masaje en el cuello y se envuelve la cara con una toalla caliente. Esto permite que la circulación fluya más rápido, porque al estar el cuello tenso la sangre no se traslada adecuadamente. Acortando el oxígeno hacia la piel del rostro, poniéndola fea y sin vida. Por otra parte el vapor de la toalla abre los poros. Permitiendo que la piel se prepare para una higienización profunda.

2: En esta etapa se remueve la suciedad excesiva y grasa con un limpiador facial, que está hecho a base de agua. Luego se utilizan movimientos rápidos y suaves para aliviar la tensión de esta zona.

3: En esta parte se vierte crema para hidratar la piel y repararla. De manera que se vaya masajeando toda el área facial como en la etapa anterior. Esto va a contribuir con la reparación de la piel.

4: Este paso mejora el flujo del Ki, algo que para los japoneses se traduce en “energía vital”, utilizando principios de la acupuntura (técnica con agujas). Y contribuyendo al bienestar de los órganos interiores.

 

 

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