Radiofrecuencia

Todo lo que necesitas saber sobre la radiofrecuencia combinado con drenaje linfático

La radiofrecuencia ha sido empleada por mucho tiempo en procedimientos quirúrgicos y actualmente aporta beneficios en el área estética. Esta técnica sin cirugía combate efectivamente la celulitis y la flacidez en el rostro y cuerpo.

A través de ella se produce un calentamiento dérmico (de la piel) desde adentro y hacia afuera por medio de micro-impulsos.

Por su parte, el drenaje linfático consiste en un masaje suave, superficial, preciso y rítmico en dirección del flujo sanguíneo. Uno de sus beneficios es que mejora las funciones del aparato circulatorio linfático.

La combinación terapéutica de estos dos procedimientos se le conoce como tratamiento corporal correcto (radiofrecuencia+drenaje linfático). Ayuda no solo a restablecer la función circulatoria, sino también a expulsar residuos líquidos del organismo.

Esta integración favorece a la obtención de una figura sin flacidez ni celulitis, con un aspecto más firme y juvenil.

 

Similitudes entre estas técnicas

Ambos constituyen:

  • Tratamientos estéticos ambulatorios y no invasivos.
  • No requieren anestesia, ni el empleo de inyecciones ni de cirugías para su aplicación.
  • No requieren reposo.

 

Beneficios

A través de la radiofrecuencia podrás:

  • Incrementar la producción de colágeno en la piel y lograr un efecto rejuvenecedor, producto del calentamiento celular.
  • Ayudar en el reordenamiento de fibras y composición dérmica, para devolverle firmeza a los tejidos.
  • Facilitar la reducción de líquidos y toxinas que envuelven los adipocitos (depósitos de grasa corporal).
  • Mejorar la circulación y flujo del tejido subcutáneo (debajo de la piel). De esta forma se irá perfeccionando la función metabólica y reduciendo el aspecto caído y de piel naranja.
  • Apoyar en el proceso de pérdida de peso, talla y medidas.

 

Con el drenaje linfático mejorarás:

  • Pesadez e hinchazón en las piernas.
  • Retención de líquidos.
  • Dolencias agudas.
  • Apariencia de las arrugas y bolsas en los párpados inferiores de los ojos.
  • Limpieza profunda de la dermis y epidermis.

 

Frecuencia de su aplicación

Si deseas obtener los beneficios mencionados antes, es recomendable incluir como mínimo 10 sesiones de 45 minutos combinando ambos procedimientos. Para potenciar los resultados, se sugieren 2 sesiones semanales durante las 2 primeras semanas y luego reducir a 1 semanal.

Recuerda que las consultas y cálculos expuestos son por cada zona a tratar hasta obtener los resultados esperados.

En promedio, después de un mes y medio de tratamiento, el paciente alcanza el resultado final. No obstante, en la primera sesión se inician cambios visibles.

Una vez culminados los ciclos de sesiones es conveniente apuntarse en un tratamiento de mantenimiento con 1 sesión cada 2 semanas o incluso 1 mensual.

 

Contraindicaciones

Existen condiciones médicas que impiden la aplicación de estos tratamientos terapéuticos combinados. Las más importantes se mencionan a continuación:

Para el caso de la radiofrecuencia

  • Cardiopatías importantes.
  • Lactancia materna.
  • Sobrepeso considerable y obesidad.
  • Dificultad en la coagulación de la sangre.
  • Cáncer.
  • Enfermedades de la piel, tendones, ligamentos, vasos sanguíneos, de tipo neuromuscular.
  • Patógenos con implantes recientes de colágeno.
  • Individuos con prótesis metálicas.

 

En el drenaje linfático

  • Afecciones cardíacas.
  • Alergias agudas.
  • Cáncer sin tratamiento.
  • Presiones sanguíneas fuera de los niveles estándares.
  • Hipertiroidismo
  • Heridas o enfermedades dérmicas.
  • Várices abultadas.
  • Infecciones agudas.
  • Trombosis, tromboflebitis y flebitis.